Forzon

Forzon

martes, 9 de abril de 2013

Introducción


Muy correctamente La Relatividad Especial (RE) describe el comportamiento inercial de las partículas y sus leyes del movimiento. Es una descripción matemática de los hechos observados respecto al movimiento de las cosas, pero en modo alguno explica las causas de los hechos que describe. 
En 1905 La Relatividad Especial nos mostró una nueva e importante visión de la realidad que había permanecido oculta, pero se trató de una realidad cuyos hechos nos han resultado tan sorprendentes como inexplicables. Por ejemplo, nos dice que cuando aceleramos una partícula no sólo  aumenta su velocidad sino también su masa, igualmente asegura que el tiempo se dilata y que se produce una contracción longitudinal del tamaño de la partícula.
Cuando unos años más tarde apareció La Teoría de la Relatividad General, añadió más leña al fuego ampliando la realidad proporcionada por la RE con nuevos hechos igual de sorprendentes e incomprensibles. Para ello añadió lo que llamó el principio de equivalencia diciendo que un cuerpo ciego no puede distinguir si lo que siente como peso se debe a que está siendo sometido a la aceleración inercial proporcionada por una nave que le empuja o si simplemente se encuentra soportado por la superficie de un planeta, que como el nuestro, posee una atracción gravitacional. Para que no se pierdan las similitudes, en ambos casos debemos incluir la dilatación de tiempo que le afectaría.
 El siguiente hecho, consecuencia del primero, es la aparición del espacio-tiempo en el que se presenta el tiempo como una dimensión más, añadida a las tres ya existentes en el espacio, es decir, la cuarta dimensión. ¿Qué más se puede pedir?
 Tenemos una colección de hechos ciertos y muy bien comprobados pero que al mismo tiempo nos dejan sumidos en el misterio, en el mayor de los desconsuelos. Filósofos, científicos e intelectuales se rindieron a la evidencia, La Relatividad, es científicamente correcta pero no tiene sentido alguno, lo que parece demostrar de forma inminente que una de nuestras más queridas e importantes facultades mentales no sirve para nada. El sentido común parece ser un mero engaño de nuestra mente. Para muchos fue algo inaceptable, pero no tenían nada que hacer salvo intentar digerir como sea ese doloroso trago. Los hechos demostrados científicamente, hacen de la RE una maquinaria demoledora.
¿Qué es el tiempo? ¿Cómo es que puede dilatarse? ¿Qué es la masa? ¿Cómo que la masa de las partículas aceleradas se incrementa y su tiempo se dilata? ¿Cómo puede ser constante la velocidad de la luz, se mire como se mire?
¡Fue algo fantástico! La física conmocionó profundamente el conocimiento de la humanidad dejándola, como suele decirse, con la boca abierta.
 Desgraciadamente, a pesar de que ha transcurrido más de un siglo y no un siglo cualquiera, sino el que ha hecho crecer el conocimiento humano hasta límites inimaginables, nada ha cambiado, La Relatividad, continúa siendo igualmente misteriosa y su falta de sentido común todo un desafío, un desafío vergonzoso e inaceptable para una ciencia que se afana en hacernos creer que lo sabe todo, incluso el origen del universo, versus BigBang. Es verdad que la ciencia sabe mucho, pero también, como en este caso, tiene muuuuuy importantiiiiiisimas lagunas.
 Que la masa es energía es otro de los misterios heredados de la vieja teoría, nadie lo duda, la masa es energía,  no en vano hemos podido dar buena cuenta de ella en las centrales nucleares, otra cosa muy distinta es que exista una explicación para ello, nadie sabe qué es la masa o la energía y como es que ambas mantienen la relación descrita por la famosa ecuación relativista.
A día de hoy, la física sigue diciendo no saber qué es la energía, ni la masa. Del mismo modo acepta no saber lo que es el tiempo aunque, por otro lado, afirma que el tiempo es la cuarta dimensión del espacio.
La Relatividad es el no va más de la ciencia, pero como vemos, se basa en conceptos que desconoce por completo, podemos decir que se trata de una teoría, en cierto modo, incompleta.
Insatisfecho con el caos conceptual que supone una teoría que siendo concordante con los hechos continuaba desafiando el sentido común. Allá por los primeros años de la década de los noventa (1993) empecé a prestarle atención. Nunca antes lo había hecho, pero mis tímidos y escasos acercamientos a ella, habían sido suficientes para comprender que nadie podía explicarme lo que realmente me interesaba de esa teoría, es decir,  no sólo los hechos que demostradamente formaban parte de ella sino también sus causas.
Había que encontrar el entramado causal que permanecía oculto tras cada uno de los elementos básicos que constituían la R.E. Había que saber qué es la masa y como produce la inercia, qué es el tiempo o la energía. Quería saberlo todo, no me bastaba con la famosa y elegante ecuación relativista de la energía y mucho menos con sus importantes y demostradas repercusiones en el desarrollo de la humanidad. Todos esos hechos que tanto asombraban al mundo, para mi eran sólo eso, lugares ensombrecidos, es decir, llenos de sombra y oscuridad.  Tenía que saber cual era el sentido no numérico de esa ecuación,  para ello sólo había un camino, Primero que nada tenía que saber qué es la masa y qué mecanismos oculta para tener un papel tan importante en la energía. La tarea se me hacía impropia para mi modesta formación académica. Debía haber algún motivo para que después de tantos años transcurridos desde la formulación de RE, nadie hubiera intentado tal empresa. Tal vez era un aviso de que me enfrentaba a algo imposible. Además, mi fracaso parecía avalado por las muchas décadas transcurridas y las miles de mentes que a lo largo de ellas habían demostrado ser tan brillantes en innumerables campos de la ciencia y especialmente en el de la física. Todo indicaba que podía perder mucho tiempo antes de descubrir que el camino emprendido no tenía salida. Pero como suele decirse la curiosidad mata al gato y, cierto era que no me podía resistir, necesitaba respuestas y parecía que mis preguntas estaban bien claras. ¿Por qué no intentarlo?

La primera aproximación al concepto de masa lo proporciona precisamente la Teoría de la Relatividad Especial (TRE) cuando sentencia que la masa de las partículas aceleradas se incrementa. Este es nuestro punto de partida, el primer dato certero que tenemos. Ahora sólo hay que hacer una traducción más precisa de este hecho, pues en realidad la acción acelerar partículas no existe en primera instancia, porque para que las partículas resulten aceleradas necesitan recibir una fuerza durante un tiempo. Es decir, necesitan recibir un impulso dado que el impulso I = Ft, es decir, Fuerza por tiempo.
De ese modo llegamos a la gráfica del impulso I relativista que relaciona masa y velocidad.
Como sabemos, ya en la física clásica el impulso I = Ft es tan válido como I = mv, es decir, masa por velocidad. Ahora podemos entender porqué ocurre esto, pues el producto de la masa por velocidad de una partícula es proporcional a la cantidad de fuerza que ha recibido multiplicada por la cantidad de tiempo que la estuvo recibiendo.
Pero si observamos la grafica relativista, comprobamos que no es una recta, diciéndonos que de la fuerza aplicada a la partícula, no siempre resulta en igual incremento de masa y velocidad, sino que como vemos, a menores velocidades el impulso recibido incide mucho en la velocidad y poco en el incremento de masa, ocurriendo lo contrario al aproximarse a la velocidad c de la luz.

 La teoría del Sistema Omnidireccional de Impulsos (SOI) o de Forzones (SOF) es la continuidad de la RE, es decir, la explicación de lo que causa el comportamiento de las partículas observado en la RE, por ello el forzón es la pieza clave que abre la puerta a una nueva inesperada interpretación de la física y su descripción del universo.
Partiendo de la base de que la masa es una masa de impulsos, en el sentido que mantiene con él una relación de equivalencia del tipo I = mc  fue posible comprender que la masa es un almacén de impulsos, o de algo que se transmite con el impulso, ese algo resultó ser el forzón.
El forzón pretende ser el origen de toda la materia y la energía, se trata de una partícula que gracias al empuje de su motor consigue viajar por el espacio a su velocidad de crucero, es decir, la velocidad c de la luz, pero que igualmente puede permanecer forzado sin movimiento posible, al estar atado a un similar pero con un sentido de acción contrario, le obliga a permanecer sin movimiento aparente .
Así llegamos a la conclusión de que la masa es un sistema omni-direccional de forzones(SOF).
La existencia del forzón como partícula motorizada pone de manifiesto que la masa es una gran maquinaria en funcionamiento que tiene la potencia W= mcc y que por tanto, consume la energía de mcc Js (Julios segundo).  La necesidad de tal flujo de energía constante y eterno que alimente la masa de todas las partículas del universo es la primera constancia de la existencia de una energía oscura, entendiendo por oscura el hecho de que, hasta el presente, no habíamos tenido conciencia ni necesidad científicamente justificada de ella. Hablamos de lo que ahora se conoce como energía oscura o energía del vacío. Esta energía sólo puede proceder del espacio en el que el forzón se mueve, con ello, es de nuevo la teoría del forzón la que nos marca las pautas para llegar a entender como actúa esta energía y como ella puede ser la causa de la existencia de todo lo que hay en nuestro universo.
Tengamos en cuenta que la finalidad de este blog es divulgativa y si se quiere profundizar más en el tema se debe recurrir a las publicaciones originales cuyos enlaces se facilitan en este blog.